Primera intervención de marines americanos en Panamá (19 de septiembre de 1856)

Hoy, hace 161 años, una disputa de unos cuantos centavos llevó a que el gobierno de los Estados Unidos de América ordenara la ocupación de la estación del ferrocarril interoceánico en la ciudad  Panamá.

De acuerdo con el Artículo XXXV del Tratado Mallarino-Bidlack “Los ciudadanos, buques, mercancías de los Estados Unidos disfrutarán en los puertos de Nueva Granada, incluso los del istmo de Panamá, de todas las franquicias, privilegios e inmunidades en lo relativo a comercio y navegación de que ahora gozan los ciudadanos neogranadinos.” Este hecho, entre otras varias concesiones de transporte y logística, estaba creando un sentimiento antiestadounidense en la población local, pues estaban recibiendo competencia desleal ante sus pequeños negocios.

Todo este descontento se dejaba ver en los constantes roces entre, en ese entonces, panameños colombianos, y estadounidenses, quienes trataban con desprecio a los hispanos y europeos que utilizaban la ruta de transporte y los servicios de la ciudad. Este deprecio entre emigrantes y lugareños hacía de la ciudad una bomba de tiempo, como lo notó José de Obaldía, junto con el encargado de negocios estadounidense, James Green.

Esta bomba de tiempo estalló con la ofensa de Jack Olivier, al no querer pagar un real por una tajada de sandía, lo cual se convirtió en una ola de disturbios y peleas entre lugareños y estadounidenses que duró unos tres días, y meses después, llevó a el desembarco de un destacamento de 160 soldados que tomaron posesión de la estación del ferrocarril.

Históricamente, es la primera intervención armada en el istmo panameño, que estaba justificada por el artículo 35 del Tratado Mallarino-Bidlack, que dice ” Estados Unidos garantiza a la Nueva Granada, la perfecta neutralidad del istmo de Panamá, con la mira de que en ningún tiempo, existiendo este tratado, sea interrumpido el libre tránsito de uno a otro mar.”

 

Foto: Panama Vieja Escuela